Un golpe, una caída o morder algo duro pueden fracturar o incluso sacar una pieza dental completa. Lo que hagas en los primeros minutos puede cambiar si esa pieza se puede salvar o no.
Si el diente se salió completo
Sujétalo por la corona (la parte que normalmente se ve), nunca por la raíz. Si está sucio, enjuágalo solo con agua, sin frotar ni usar jabón. Si es posible y la persona está consciente, intenta volver a colocarlo suavemente en su lugar. Si no se puede, guárdalo en un vaso con leche o en tu propia saliva, nunca en agua sola ni seco. Cuanto antes llegues a una consulta, idealmente dentro de la primera hora, mayor la probabilidad de conservarlo.
Si el diente se fracturó
Guarda el fragmento si lo encuentras, en las mismas condiciones (leche o saliva). Enjuaga la boca con agua tibia y, si hay sangrado, aplica una gasa limpia con presión suave. Un fragmento pequeño a veces se puede reincorporar en la misma consulta.
Qué no hacer
No uses pegamentos ni intentes fijar nada por tu cuenta. No apliques aspirina directamente sobre la encía, puede quemar el tejido. No esperes a ver si mejora: una pieza fuera de su lugar tiene mejor pronóstico entre más rápido se atienda.
Mientras llegas a la consulta
Puedes tomar un analgésico de venta libre si hay dolor y evitar masticar del lado afectado, pero eso no reemplaza la valoración profesional. Si el golpe fue fuerte, vale la pena también descartar otras lesiones.